Un aviso que se entiende
Nada de «HTTP_SERVICE_DOWN». Le decimos «Microsoft 365 no abre desde las 15:48», por qué puede ser, y los pasos numerados: cuáles puede hacer usted, cuál necesita a su informático y cuál hay que reclamar al proveedor.
Una sonda en su oficina manda señal cada diez segundos. Cuando algo falla, le llega un aviso escrito en castellano llano: qué ha pasado, por qué, y los pasos para resolverlo. Y le decimos lo que casi nadie le dice: si el problema es suyo o de su proveedor.
Antes de darle un aviso crítico esperamos a que el fallo se repita tres veces seguidas. Así no le molestamos por un parpadeo. Y cuando le avisamos, le llega el aviso escrito para usted, no para un informático.
Nada de «HTTP_SERVICE_DOWN». Le decimos «Microsoft 365 no abre desde las 15:48», por qué puede ser, y los pasos numerados: cuáles puede hacer usted, cuál necesita a su informático y cuál hay que reclamar al proveedor.
Medimos a la vez sus servicios y dos destinos de referencia que casi nunca fallan. Si los de referencia van bien y el suyo no, es ese servicio. Si falla todo, es su línea. Esa diferencia es la que le ahorra una tarde discutiendo con su operador.
El análisis de tráfico le dice qué programa de qué equipo está ocupando la conexión, con qué está hablando y a qué velocidad. Así sabe si la lentitud de esta mañana era la línea o una copia de seguridad que se puso en marcha sola.
Recorremos su red y le enseñamos la lista de aparatos con su tipo y su marca: el router, los ordenadores, la impresora, las cámaras, los móviles. La marca la sacamos del registro oficial de fabricantes de red, con casi doce mil códigos dados de alta.
Guardamos veintiocho características de su red cuando funciona bien. Si alguna cambia —un router nuevo, otro proveedor, otro servicio de nombres— se lo decimos, aunque todavía no haya fallado nada. Muchas averías empiezan por un cambio que nadie anotó.
Para dieciséis problemas corrientes hay un arreglo preparado, y trece se pueden lanzar solos. Viene desactivado de fábrica a propósito: usted decide en su panel si le damos al botón nosotros o prefiere autorizarlo cada vez.
Estos quince servicios se vigilan de serie, desde el primer día y sin configurar nada. Y usted añade los suyos: la web de su gestoría, el programa de recetas, su TPV, el servidor de la oficina o cualquier dirección que le importe.
Le decimos qué ha pasado, por qué, y los pasos para resolverlo, marcando cuáles son para usted y cuáles para su informático. Cuando se arregla, le llega un segundo mensaje con lo que duró. Y si fue lentitud, dice lentitud; si fue una caída, dice caída.
Da de alta cada oficina con su dirección y le ponemos su punto en el mapa, con el color de su estado. Cualquier pantalla se puede acotar a una sede o a un equipo concreto. Y si el mismo problema aparece en varias oficinas a la vez, se lo decimos en un solo aviso.
Funciona en Windows y en Linux. Le enviamos el instalador y un código de alta: lo ejecuta, pega el código y la sonda queda funcionando. No hay que tocar el router ni cambiar nada de su red. El ojo de la ventana da un latido cada vez que su equipo manda señal de verdad, así que se ve de un vistazo si está vigilando.
Vigilatum no es un producto genérico copiado de internet. Lo construyen ingenieros con certificación CCIE de Cisco y experiencia en los principales fabricantes de infraestructura. Cada regla de detección viene de una avería real que hemos visto y resuelto en clientes durante dos décadas.
Cisco Certified Internetwork Expert, la titulación más exigente del sector de redes a nivel mundial.
Diseñando, operando y reparando redes de pymes, clínicas, hospitales y grandes empresas en España.
Cisco, Juniper, Aruba, Fortinet, MikroTik, Ubiquiti. Sabemos qué falla en cada uno y cómo se arregla.
Cada detección está calibrada con casos reales. No es un producto genérico: es nuestra experiencia convertida en herramienta.
Le enviamos el instalador y un código de alta. Lo ejecuta, pega el código y ya está.
La sonda manda señal cada diez segundos y mide su conexión, su WiFi y sus servicios. Sin acceder a sus documentos ni a sus datos.
Le llega el aviso con la causa y los pasos. Si es de los que sabe resolver y usted lo ha autorizado, lo intenta solo. Si no, entramos nuestros ingenieros.
Sin permanencia · sin coste de alta · cancela cuando quiera
Cada mes tiene dos tickets de soporte humano incluidos: un técnico se conecta con usted y lo mira.
¿Varias oficinas? Una sonda por oficina, mismo precio. Las verá todas en la misma pantalla.
Lo primero que nos preguntan los abogados, y lo más importante para nosotros.
Sólo envía información hacia nuestros servidores. Nunca recibe conexiones del exterior. Si alguna vez hace falta que un técnico vea su pantalla, se lo pedimos y usted acepta: ver la pantalla, mover el ratón y grabar la sesión son tres permisos distintos que da por separado.
Toda nuestra infraestructura está en centros de datos europeos, con cifrado en tránsito y copia de seguridad verificada cada dos horas.
Contrato de protección de datos listo para firmar. Medimos el estado de la red, no el contenido de lo que usted envía.
Las medidas de red se guardan 90 días. El análisis de tráfico, 7 días: registra con quién habla el equipo de una persona y siete días bastan para diagnosticar. Las capturas se borran a las 24 horas.
Cuatro comprobaciones, en orden, para saber en unos minutos si el problema está dentro de su oficina o en la línea que le llega. Sin saber de redes y sin llamar a nadie todavía.
Leer la guíaQué pruebas se aceptan y cuáles no sirven, qué apuntar de cada corte, y el procedimiento oficial con sus plazos: un mes para reclamar, tres para llevarlo a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.
Leer la guíaQué se instala, dónde, qué mide, qué NO ve y cuánto tiempo se guarda cada cosa. Explicado desde cero y sin dar nada por sabido, antes de que decida nada.
Leer la guíaCuéntenos qué negocio tiene y le contestamos en menos de 24 h con los siguientes pasos.